que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno.viernes, 9 de febrero de 2007
que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno, que no llegue el invierno.nos conocimos en palookaville III
A veces las situaciones marcan un lugar, y los lugares guían situaciones, por lo tanto, más que buscar situaciones, lo que realmente se buscan, son lugares.
lunes, 5 de febrero de 2007
algo cotidiano
Desperté y estabas sentada en mi sillón azul mirando por la ventana, mientras tomabas agua en una caja de jugo. "todos los vasos estaban sucios y repartidos por tu departamento" -me dijiste luego-.
Eso es lo malo del vodka...
viernes, 2 de febrero de 2007
please, do not...
"- decir las cosas que pienso o siento en el mismo momento en que las estoy pensando o sintiendo."
eso fué lo último que escribí en mi lista de mantras.
no quiero que me pase de nuevo lo que me pasó ese día que fuimos al teleférico y dudé si decirte que encontré demasiado lindo que vinieras a pesar de haber pasado toda la noche sin dormir por culpa de ese informe grupal que tuviste que hacer para la universidad.
me siento mejor ahora que estás lejos...
estoy viendo mucha tele
" ... no importa el problema, no importa la solución.
me quedo con lo poco que queda, entero en el corazón.
me gustan los problemas, no existe otra explicación,
ésta si es, una dulce condena!.."
Después de leer me dieron ganas de escuchar música de nuevo, porque cuando me desperté en la noche no quería escuchar nada, quería al fin escuchar sólo mis pensamientos y el ruido de la calle (eso de tener los audífonos "apernados" en los oídos por primera vez me cansó), pero ahora quiero escuchar algo de nuevo pero otra cosa, no lo que sieeeempre escucho.
Prendí el pendrive, pero esta vez en la radio, (como cuando voy en la calle y me aburro de las canciones que tengo grabadas y me pongo a escuchar otras cosas).
También quiero, por primera vez, escucharla despacio, raro en mí porque yo soy de las personas que piensa que "el volume bajo" mata la música, que la música se escucha sin distracciones para que se meta en ti y la única forma de que eso pase es escuchándola fuerte.
Los rodríguez... hace tiempo no los escuchaba, me hizo recordar los carretes-fogata que hacía mi ex en su casa con sus amigos cuando yo tenía catorce, que siempre terminaban con alguna performance de los red hot mientras la fogata estaba casi extinguida, donde las pocas cenizas que quedaban encendidas me quemaron más de alguna que otra zapatilla que ahora está olvidada en alguna pieza de la casa de mi vieja.
A medida que pasa la canción me dan ganas de subirla, no se, parece que me subió un poco el ánimo acordarme de algunas cosas, termina y quiero poner otra cosa pero se apaga; "LOW POWER" es lo único que alcanzo a leer.
Entro a buscar mi "assss bajo la mangash", la pila de repuesto que siempre llevo cargada en el bolsillo más pequeño de mi banano, junto a mi encendedor rosado que el tipo que me lo vendió me dijo: "rosado para que combine con tu polera", justo ese día que no quería pasar desapercibida y me puse la polera mas fluor que tengo, que compré una vez en el galpón 9.
Me doy cuenta que estoy escribiendo con ese lápiz que juré perdido, ése con olor a frutilla, verde con brillitos. (en todo caso suena mas "pindi" de lo que es)
Mis madrugadas me ayudan a pensar claro, a veces son necesarias, luego me acuesto diferente, el problema viene cuando me despierto y todo sigue donde mismo, es como si dormir me borrara todos los pensamientos "cleaver" de la noche anterior y me amarrara de nuevo a esos malditos pensamientos errados. Dormir es mi enfermedad y últimamente, con todos mis amigos dispersos por sudamérica, es lo único que tengo para hacer, además de comer, cagarme de calor y ver los programas de MTV que demanden menos neuronas porque no estoy dispuesta a pensar más de la cuenta, ya tengo suficiente.
Sólo me estoy dejando llevar... estoy viviendo mi propio "verano robado", con menos pensamientos treintañeros-adolescentes y con mucha, mucha, MUUCHA más gente...
entre erre y efe
Después de terminar de leer como por cuarta vez el único libro que tengo guardado en mi clóset, ése que me prestó un amigo, ese mismo que tiene una dedicatoria de la escritora, que le dice: "lo que más me alegra de este libro es que gente como tú quiera escribir", y sí, el mismo que tiene en la portada a su ex novia, la chica de 16 años que le rompió el corazón y la misma que aún lo tiene cagado, más aún, esa misma que le hizo darse cuenta que su gusto por las quinceañeras no lo llevaría a ninguna parte:

- claro, lo que pasa es que yo tengo una obsesión por esas pendejas indie-nerd con flequillo y ojalá con lentes, que leen a la viera-gallo y que se vuelven locas por cómo escribo, pero el problema no es ése, el problema viene cuando estas pendejas van descubriendo que el mundo no gira en torno a los libros y a sonic youth o a la velvet o a bloody valentine o a jarvis cocker y claro, empiezan a "vivir su adolescencia". Por eso, obviamente se aburren del tipo nerd que escribe y que les conversa de buena música y libros, entonces empiezan a andar detrás de esos nuevos mods con pinta de emo que les dicen lo guapas que se han puesto con el tiempo...
Son casi las 7:30 de la mañana y estoy en el balcón de mi pieza, este balcón que ha vivido conmigo todas mis preocupaciones, "enrrollamientos", mis llantos de madrugada e incluso mis "voladas" solitarias a las 3 de la mañana, desde que me vine a vivir con mi papá. Es como mi vía de escape, el único lugar en esta casa que me ayuda a desconectarme de las OCHOcientas personas que viven conmigo.
Hago a un lado las veinticuatro colillas de cigarro que se están disecando en el suelo y me siento a escribir.

